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Granada 14 de Junio 2010

 



COMUNICADO DE LA COMUNIDAD RELIGIOSA VAIDIKA PRATISTHANA SANGHA. COMUNIDAD HINDUISTA
DE LA DHARMA VEDICA DE ESPAÑA

 

Ante los graves ataques, difamaciones e inducción a la violencia de los que están siendo objeto, la Comunidad Religiosa Hinduista de Granada ha realizado un comunicado a los Medios de Comunicación, el día 14 de junio.

 

 

La Comunidad Religiosa Vaidika Pratisthana Sangha. Comunidad Hinduista de la Dharma Vedica de España, es una Entidad Religiosa registrada al amparo del artículo 5º de la Ley Orgánica 7/1980  de Libertad Religiosa por el Ministerio de Justicia con el número 1635-SG/A de la Sección General, Grupo A.

En el mismo Registro figura el Templo Hinduista como lugar
de culto.

 

   1.- La Congregación Religiosa lleva establecida en Granada más de 30 años, ubicada siempre en este mismo domicilio.

 

   2.- La Comunidad Religiosa está constituida por un Consejo Rector del que somos parte todos los componentes de esta Comunidad, y que por lo tanto, formamos parte activa de las decisiones que en este Consejo Rector se acuerdan.

 

  3.- Que se han vertido acusaciones muy graves contra esta Comunidad Religiosa y contra el Rector de la misma, cito textualmente de un post escrito en Internet:

  • Mentir sistemáticamente
  • Atribuirse titulaciones que no posee
  • Intrusismo profesional
  • Estafas
  • Desfalcos
  • Abuso laboral
  • Apropiación indebida
  • Hurto
  • Robo
  • Manipulación emocional
  • Abusos sexuales
  • Obligar a mantener relaciones lésbicas a mujeres que no son lesbianas
  • Sexo con menores
  • Obligar a abortar o a tomar la pildora del dia siguiente
  • Y algunos asuntos aun más turbios por dilucidar como el asesinato del muchacho de Granada....”

a las que hay que añadir un largo etcétera de acusaciones como quedarnos con las propiedades de las personas, las herencias, sus sueldos, etc. Como comprenderán, la falsedad de estas afirmaciones son muy fácilmente demostrables.

 

¿Alguién puede pensar que puede cometerse semejante lista de delitos impunemente durante 30 años?¿ Dónde está el sentido común de las personas?

 

El primer Swami que viajó fuera de India para difundir Dharma, nuestra Fe, fue Swami Vivekananda; estando en Estados Unidos, tras impartir una conferencia, un Señor, de muy buen aspecto, le empujó violentamente, Swami Vivekananda le preguntó “¿por qué ha hecho usted esto?” Y esta persona le respondió  “porque usted viste ropas muy extrañas”. Swami Vivekananda dijo que esta persona seguramente sería una buena persona, amaría a su familia, sería una persona honesta, pero que ante lo diferente, ante lo desconocido, sentía temor y este temor le motivó a hacer algo que seguramente no habría hecho hasta ese día: atacar a una persona, por ser diferente.

 

  4.- Durante los 30 años que esta Comunidad Religiosa está establecida en España, en Granada , no ha habido ninguna denuncia en ningún ámbito, y actualmente tampoco hay ninguna denuncia por parte de estas personas que dicen haber sido víctimas.

 

  5.- La postura de la Comunidad Religiosa es llevar todas estas acusaciones al campo de la Ley, y por ello  hemos interpuesto una Querella Criminal por Injurias, Calumnias y Amenazas, y que todas estas graves acusaciones ya están, por lo tanto, en manos de la Justicia, que es quien debe Juzgar.

 En la Congregación no nos posicionaremos en el campo de la Calumnia y la Injuria, hemos entregado información  acerca de las personas que sabemos están detrás de esta campaña y la Justicia determinará la valía de sus testimonios.

 

  6.- ¿Por qué pueden llegar a formularse semejantes acusaciones? Esta Campaña de difamación y persecución religiosa está orquestada por personas que sí están demandadas por miembros de esta Comunidad,  contra las que en los años 2008, 2009 y 2010 hay interpuestas tres demandas contra tres personas perfectamente identificadas en esta campaña de hostigamiento y difamación y que parece ser que no han encontrado más vía para su defensa que intentar poner la opinión pública en contra de la Comunidad Religiosa. A esta campaña se unen personas que, según ellas mismas manifiestan, nunca han tenido contacto con nuestra Comunidad, otras a las que se les denegó el acceso a la Congregación por no reunir requisitos éticos fundamentales, otras que fueron invitadas a abandonar la Congregación por comportamientos inadecuados.

  Toda la documentación necesaria para sostener estos testimonios está en manos de los abogados y de la Justicia.

  La palabras corren rápidas por el aire, la Justicia requiere algo más de tiempo. Nosotros, los monjes de esta Comunidad Religiosa, sabemos ser pacientes.

 

  7.- Ningún medio hasta ahora ha cotejado con nuestra Comunidad Religiosa antes de sus publicaciones o emisiones ninguno de los testimonios emitidos por estas personas, y que al menos, deberían haber tenido la prudencia de solicitar pruebas que refutasen sus testimonios.

 

  8.- Esta campaña difamatoria está ocasionando graves trastornos a los miembros de la Comunidad Religiosa, recibiendo ya por la calle claros signos de desprecio, insultos, desconfianza y que hay ciudadanos que se  deben sentir impunes y cargados de razón pues ya nos lanzan objetos al interior del Convento. Somos objeto de escarnio.

  Uno de nuestros monjes tiene un cáncer incurable, y nos tememos lo peor después de estos acontecimientos que han agravado considerablemente su estado.

 

  En la Comunidad Religiosa vivimos estos duros momentos como si de un linchamiento se tratara, en el que personas que no nos conocen, ni saben quienes somos, ni cuál es nuestra labor, se suman a apretar el nudo de la horca que nos ha colocado una mano negra y en la que hemos de estrangularnos.

 

  9.- Ya hemos sido juzgados por la opinión general que ha dado y está dando crédito a opiniones infundadas de personas ANÓNIMAS que se manifiestan en Internet amparados en la virtualidad y la aparente dificultad en ser localizados. Y digo que esta Comunidad Religiosa ya ha sido juzgada porque cuando leo los periódicos o escucho las noticias estoy acostumbrada a que  la palabra “presunto” se antepone al delincuente. Cuando un terrorista comete un atentado, donde sí hay víctima reales y se le detiene , en los medios se le  cita como el “presunto terrorista” y se le nombra con las siglas de su nombre para salvaguardar su derecho a la presunción de inocencia , según el artículo 24 de nuestra Constitución. Nosotros no hemos tenido este derecho. Derecho que la sociedad ha tardado cientos, miles de años en adquirir y que hoy vemos que forma parte también de una virtualidad.

 

 Una mentira no se convierte en verdad por que se repita muchas veces ni porque sean muchas las personas que lo digan. Hace muchos años las personas afirmaban que la tierra era plana, y no por ello dejó la tierra de ser redonda.

 

  10.-Todas las acusaciones son mentiras, todas las acusaciones que forman parte de una campaña de difamación y de persecución religiosa son fácilmente demostrables por nuestra Comunidad Religiosa. Los que persiguen y difaman debían ser quienes se defendieran, ellos son quienes tienen interpuesta por nosotros una querella criminal, pero en esta circunstancia paradójica, somos nosotros quienes tenemos que apelar a nuestra presunción de inocencia y al sentido común de las personas.

 

  11.-Se nos acusa de llevar la cabeza rapada, de vestir sayones, de ser falsos, de no ser monjes, de pintarnos una raya en la cara. La tonsura de la cabeza, los hábitos que vestimos, la marca en nuestra frente son símbolos sagrados de nuestra fe.

 

 

 Señores, aquí no hay 20 jóvenes universitarias secuestradas, no hay manipulaciones mentales, no hay captación  porque nuestro camino es un camino de AUTORREALIZACION, donde la comida que entra por mi boca, no la digiere su estómago.

 

 No somos seguidores, somos personas con inteligencia, y hasta hace poco libres, porque ahora, tenemos miedo de que al vernos con nuestros símbolos religiosos nos persigan, nos agredan, nos dañen. Ahora, de repente, ya no somos libres y cualquiera puede venir a introducirse en nuestra privacidad, porque ésta es nuestra casa, es nuestro hogar. Es como si ustedes tuvieran invitadas a millones de personas a penetrar en sus hogares, sin que antes les hayan consultado si quieren hacer esta invitación.

 

 Hacemos estas manifestación obligados por la circunstancias. Nosotros hubiéramos preferido permanecer silenciosos y humildes, dejar que la Justicia haga su trabajo sin interferir de ninguna manera.

  Agradecemos su presencia. Que todos ustedes tengan paz.